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Ese Piqui!!!



Agustín a los 2 meses

Agustín y sus 2 kilos


Dani y yo fuimos al ginecólogo para su revisión mensual el jueves de la semana pasada.
Todo está prefecto con relación a Agustín y su madre, él ya está pesando 2 kilos y está proyectado para que pese 3,5kg lo cual lo hará un bebé muy saludable. Para los que quieren calcular la pancita de Dani, ella va por las 34 semanas, en meses (que es lo que se suele calcular para la mayoría de gente que no esta embarazado) sería 7 meses y 15 días.
Su madre pasó por unos examenes y podemos informar que ella está apta para poder dar a luz a un super niño, así que Agustín podría en principio pasar sin contratiempos su nacimiento.
Dani está tranquila, sólo le gana un poco la ansiedad a veces que me imagino debe tener toda chica que va a dar a luz, se muere de ganas de conocer a su peque y cuenta los días, las horas y los minutos para poder saber qué es lo que estuvo amasando con tanta paciencia y cariño.
Por lo demás todo sigue muy bien, ya nos estamos alistando para el babyshower pero eso será asunto que podemos comentar para otra oportunidad. En este momento nos contentamos con saber que el Agustín está creciendo mucho en su mami y que en 15 días lo vamos a volver a ver en la pantalla antes de poder tenerlo en nuestros brazos.
Un comentario lindo fue el de mi madre, ella es una mujer mayor y no tiene mucha fuerza en sus brazos; la vi el otro día con unas pesas pequeñitas que estoy seguro la mayoría podría pasease con ellas y me dijo "tengo que ponerme a hacer ejercicios con estas pesas porque si no cómo voy a cargar a mi nieto??!". Me hizo acordar al comentario de mi hermana (gracias China) en donde me recordaba cómo nuestro Agustín estaba creciendo no sólo en la pancita de Dani sino en los corazones de todas las personas que nos quieren mucho.

Lo llamaremos por su nombre. Sí...





Lo llamaremos ahora por su nombre.
Siempre conversábamos con su papi al respecto, pero el bendito nombre no salía y no salía... y aunque nos daba harta curiosidad, no nos hacíamos problemas pues estábamos seguros que de pronto, como por arte de magia, iba a llegar. Y más o menos así fue.
Me senté en la computadora y maravillada empecé a leer nombres para bebes, con significado y todo. Me parecía la cosa más increíble...tantas opciones, nombres lindos y bueno...no tan lindos. Entonces decidí hacer una lista, pero sin haberla terminado apareció un nombre que me hizo detener el lápiz. Este nombre que extrañamente no había escuchado antes con atención, que me pareció tierno y a la misma vez decidido y con carácter. Me sorprendí pero preferí seguir con la lista y no hacer mucha alharaca al respecto...no vaya a ser que su papi por contreras me diga que no (bromi). Al terminar la lista me acerqué para enseñársela y automáticamente empezó a marcar, con un corazoncito al lado izquierdo, los nombres que más le gustaban. Mi felicidad fue absoluta cuando de pronto...este nombre... el que llamó mi atención, el tierno,el decidido...ése mismito tenía a su izquierda la señal de aprobación, un corazoncito rechoncho! Su papi ni loco que se iba a quedar atrás, volteó la hoja y empezó a hacer su lista. Luego decidimos reducirla a los nombres que teníamos en común...la felicidad parecía interminable...ese nombrecito, ese que su papi marcó con el corazoncito rechoncho, estaba también en su lista! Empezamos a descartar varios y nos quedamos con dos finalistas, dos muy lindos la verdad: el del corazón rechoncho y su contrincante. Era un contrincante armonioso...sí...mmm bueno... tenía su gracia. Colocamos a los dos junto a los apellidos correspondientes, mirábamos el papel...Pero Alberto y yo ya lo sabíamos. Nos miramos y nos reímos un poco...esa risa nerviosa, cargada de felicidad e impaciencia que nos avisaba que algo importante estaba pasando. Esa noche nos dormimos con una sensación inefable, lo sentíamos más cerca, más real.
Después de unos días empezamos a contar la buena nueva, era de esperarse...algunas reacciones bellísimas...otras curiosas, otras bastante graciosas pero todas con muchísimo cariño.

Ahora, Agustín Patiño Landa dejo de ser solamente el pinquipin, el piquilini, el ponchi, el bebi, el ninininini etc....(y aunque lo seguiremos atormentando un buen tiempo más con todas esas extrañas expresiones) para convertirse en toda una minipersona con nombre y apellido.

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